Saturday, February 26, 2011

Caleta Horcón, una Experiencia con la Naturaleza

Caleta Horcón, una Experiencia con la Naturaleza

Horcón es un pueblo de esos pueblos muy tranquilos que casi ya no existen en las costas de zona central de Chile. Posee una caleta de pescadores y ubica en una pequeña bahía que mira hacia el norte cerca de Puchuncaví.

En Horcón hay una pequeña playa en la caleta de pescadores y otras en sus extremos.
En este pueblo viven artistas y artesanos que han hecho de éste su lugar de retiro. Generalmente no hay mucha gente, pero los fines de semana llegan muchos turistas atraídos por sus económicos restaurantes y a comprar artesanía.

Horcón es conocido conocida la amabilidad de su gente, donde los Hippies de los ’70 se quedaron para siempre, compartiendo con intelectuales y artesanos.

Algunas de las playas reconocidas de Horcón son:

Cau-Cau
Es una de las playas más pintorescas y hermosas del lugar, con un paisaje de frondosos árboles y rodeado de acantilados que la hacen realmente espectacular. Está apta para el baño y práctica de deportes que se encuentran debidamente señalizados. Es una de las playas más concurridas durante el año. Se accede caminando o en auto por calle Cau-Cau y cuenta con estacionamiento.

Playa Larga
Se ubica al costado norte de Horcón. Es larga y angosta, se encuentra rodeada de acantilados, su arena es fina y oscura y el mar tiene poco oleaje. Está apta para el baño, práctica de deportes como la pesca, paletas, entre otros deportes.

El Tebo
Se ubica al poniente de Horcón, se llega a ella por senderos junto a la costa. Posee un mar calmo y aguas cristalinas, es ideal para el buceo. Con orilla angosta, rocosa con una franja de arena blanca y gruesa con restos de conchuela. La playa está rodeada de frondosos bosques y acantilados.

Horcón cuenta además con una de las únicas playas autorizadas en Chile para practicar el nudismo, por lo que se ha convertido en un ícono para los amantes de esta actividad. A continuación un reportaje de Consuelo Reyes sobre su experiencia en Playa Luna.

Una Tarde en Playa Luna

Aún recuerdo cómo surgió la idea de ir a una playa nudista. Estábamos en clases y no se me ocurría qué tema hacer para el taller de gonzoperiodismo, así que con una compañera comenzamos a hacer una clásica lluvia de ideas, dentro de la que ella mencionó ir a Playa Luna. Creo que ella pensó que jamás me iba a tomar en serio esa propuesta, pero una vez que se nombró no hubo vuelta atrás.

El cuerpo siempre ha sido un tema para mí, pero no el cuerpo propiamente tal, sino que el hecho de exhibirlo, pues soy conciente de mis imperfecciones y de la mirada inquisidora del sexo opuesto. En la actualidad la gente gasta mucho dinero y tiempo en trabajar y “cultivar” su cuerpo, de modo que una vez llegada la época estival la anatomía de los más vanidosos pueda lucir tonificada, bronceada y libre de esos pequeños detalles que delatan los cambios constantes de peso.

Este fenómeno no sólo se ha traducido en cientos de dietas y cirugías que arreglan lo que está mal y sacan lo que está demás, sino que se ha convertido en un estilo de vida, donde la apariencia física es un dios y la puerta de entrada a muchos lugares y muchas conquistas. Entonces, ¿qué hace un persona cómo yo, paticorti, rellenita y amiga de la grasa de más cuando se inicia la temporada de playa? Qué más se puede hacer si no taparse las pieles al máximo y utilizar ropa que amablemente disimule los kilos.

Del traje de baño ni hablar, es un trabajo sicológico tremendo, me agota la sola idea de ir a comprar uno, pues mi nunca bien ponderado amigo “rollito”, está presente para recordarme que la necesidad de calorías invernales no pasó por mí sin dejar huellas. Verano, ida obligada a playas y piscinas, ¿me baño, no me baño? ¿Me someto a las críticas públicas sobre mi alicaído cuerpo? ¿Y si me voy a una playa donde nadie sepa quien soy y nadie se fije en la figura del vecino de toalla? Una sorpresa para mí: este lugar existe y por si fuera poco, se encuentra en la quinta región, a unas cuantas horas de la ciudad de Viña del Mar.

Cuando supe de la materialidad de este paraíso chilensis comencé mi búsqueda en al amigo Google para obtener alguna información acerca de este lugar aún desconocido para mí. De esta forma me enteré de que se llamaba Playa Luna y estaba a 6 kilómetros de la caleta de Horcón, además que era el único sitio nudista autorizado en el país contando con una extensión de 500 metros.

La página desde donde saqué dicha información era de un club naturista-nudista organizado que recorre los lugares más místicos de Chile exhibiendo sus cuerpos desnudos. Como si el destino hubiese confabulado a mi favor, en la esquina del sitio Web, casi imperceptible, figuraban los datos del contacto que me guiaría en el camino hacia el despojo de las vestiduras.

Para esas alturas ya no podía estar más segura de ir a visitar el lugar, pero me quedaba una tarea bastante difícil, convencer a mi ex pololo de que me acompañara. Le conté por teléfono súper superficialmente, no sin antes advertir a mis compañeras que me fueran preparando el escenario en la clase que tenían con él. “Tito: te quiero pedir un favor”, dije. “dime”, me respondió. “¿podrías ir a playa Luna conmigo? “¿No se te ocurrió algo menos freak?”, me respondió. “Pero Tito, (y aquí saqué a relucir todas mis habilidades persuasivas) es una instancia para que aprovechemos juntos, para que le demos nuevos aires a nuestra relación, así nos acordaremos de esta experiencia toda la vida”. Después de esto, ex pololo en el bolsillo.

Ahora sólo me quedaba contactarme con mi líder nudista y hacia el paraíso los pasajes. Sin embargo, la cosa se empezó a tornar un poco cuesta arriba, ya no era tan fácil como ir y empelotarse, los pudores de mi ex pololo se hacían sentir poco a poco y el Gurú no era tan místico como pensaba, pues nos cobraba 22 mil pesos por ir remojarnos como Dios nos echó al mundo. Luego de decepcionarme y odiar al capitalismo por invadir hasta los rincones más impensados de la naturaleza humana decidí que sería mejor tomar una vía más alternativa si quería figurar en las filas del nudismo.

Fue así como me dieron un dato off the record, los hippie de Horcón. He ahí mi verdadero nicho, ir a desnudarse con todo el relajo de los 70, sin fines de lucro despojándose de los yugos materiales que nos impone el Tío Sam. Ya no me podía sentir más pachamámica, le deseaba paz y amor a todos los hermanos que se me cruzaban por el camino. Fue así como el sábado 22 de noviembre preparé mi flor para ser presentada al mundo, como el clásico debut de los 15 años. Ahora tenía un gran problema ¿llevaré traje de baño?

Luego de una hora de viaje en micro y otra hora más de caminata costina por las playas de Horcón, no encontré hippies, pero de igual forma pudimos llegar al Edén chileno. Cuando ya estaba bastante cansada de la travesía a pleno sol, y decepcionada también de la gente mística, como un oasis paradisiaco aparecieron ante mí cuerpos desnudos paseándose con naturalidad por la arena, tomando sol y bañándose en el mar. No pude evitar mirar a mis vecinos de toalla, pues soy primeriza en estas cosas y aunque me crea muy open mind la curiosidad y el pudor, a veces me juegan una mala pasada.

Una vez que buscamos un emplazamiento apto para relacionarnos con los demás bañistas, miré a mi ex pololo y le dije: “ya es hora de sacarse la ropa”, a lo que respondió: “empieza tu”. No podía flaquear en ese momento, pues fui yo misma quien lo arrastró a esas instancias, así que tragándome toda la vergüenza y las ganas de arrancar comencé a quitarme mis harapos estoicamente. Lo peor fue llegar a la ropa interior, en ese momento dudé mucho, me debatía entre la libertad y la privacidad que había decido perder un momento antes.

Playa Luna es una playa que queda al final de la costa que le corresponde a Horcón, según el movimiento naturista de Chile, el fundador es René Rojas, dirigente de dicha entidad, ya que desde el año 90 se ha dedicado a hacer eventos privados en ese sector y cobrando altas sumas de dinero por asistir. Víctor González, es un hombre de unos 65 años que visita Playa Luna desde los años 80 y cuenta que “acá siempre se ha practicado el nudismo, sin pagar, esto es libre, el señor Rojas es un estafador. De hecho esta playa nunca se ha llamado Luna, se llama la Playa de la Iglesia”.

Ya no había vuelta atrás, no podía defraudarme a mí misma ni a mi acompañante, quien pese a sus creencias un tanto conservadoras, me había apoyado en este momento crucial. Una vez puesto el traje de Eva una sensación de libertad y regocijo me inundó, no podía dejar de reír y pensar en mí inmersa en esta situación, dejando que quien pasara vieras mis partes más intimas cuando en mi diario vivir ni siquiera mi madre puede entrar al baño a la hora de mi ducha.

Tomé a Tito de la mano y nos largamos a correr arena abajo para meternos en el mar. El agua estaba helada, pero la sensación de plenitud era mucho más grande, sólo una palabra anglo se me venía a la mente y la grité repetidas veces: FREEDOM! Según un estudio del diario La Nación, el 55 % de las personas que practican el nudismo alguna vez en su vida opinan que los hace más libres y sin duda me considero dentro de ese porcentaje.

Sin embargo, no es llegar y desnudarse y ser libre por 5 minutos, el nudismo o naturismo, como lo denominan los grupos que lo realizan, es una forma de vida que mantiene una conexión armónica entre el cuerpo y la naturaleza, según la organización Empelotados de Chile:

“El desnudo común su máxima expresión del naturismo pues fomenta el respeto con uno mismo, con los demás y con el medio ambiente, además que contribuye a la valoración de los derechos humanos al concebirnos a todos en igualdad de condiciones”.

Víctor González es miembro de Empelotados de Chile y el día de mi debut estaba en la playa de la Iglesia disfrutando de la naturaleza, de hecho se acercó, como por obra del espíritu santo, a nosotros para preguntarnos si queríamos que nos tomara una foto en la que apareciéramos los dos de cuerpo entero, pero la cámara estaba descargada ya. No obstante, esto no nos impidió mantener un peculiar diálogo a “calzón quitado” con este hombre, quien nos invitó a acercarnos más al grupo y a recorrer la playa en plenitud.

Verme conversando desnuda con una persona extraña, fue, en un principio incómodo, de hecho, quise envolverme en la toalla o resguardarme dentro de mi ropa, pero ya estaba en estos menesteres, no podía huir como un polluelo avergonzado. A medida que conversábamos, mis manos que cubrían mis partes pudorosas sutilmente se fueron deslizando o retomando su posición natural. Ya no había vergüenza, podía caminar por la playa, correr, bañarme en el mar y saludar a la gente con absoluta normalidad.

“Aquí nadie mira a nadie, no importan los “rollitos”, ni los defectos, acá se viene ser libre y a disfrutar de la playa con los amigos, con la familia. El desnudo no tiene que dar vergüenza, todos andamos iguales y nos ayudamos si nos pasa algo”, comenta Víctor. Creo que estas palabras me tranquilizaron y me ayudaron a mirarme y a gustarme, a quererme como me veía. Ya era tarde y el bloqueador solar aplicado uniformemente, ya no estaba surtiendo efecto, de modo que decidimos comenzar a ponernos la ropa entre una sensación de alivio y rechazo, pues pese a que deseaba mi privacidad de vuelta, no quería sentirme presa de la vergüenza de nuevo.

Dijimos adiós a los bañistas que se encontraban en nuestro camino y nuestros pasos se fueron alejando de una de las 12 playas nudistas de Chile. Caminamos algo cansados, y me sentí como Adán y Eva siendo expulsados del paraíso al final del génesis, pero esta partida no era un castigo, era una despedida que dejaba algo de goce, una experiencia nueva que quiero volver a vivir. Las playas convencionales, ahora son muy básicas y mundanas para mí, es Playa Luna el lugar donde me siento libre y contenta con mi cuerpo, pese a esos detalles que se ven, detalles que en los lugares más concurridos son tu verdugo, pero que en el Edén chileno te hacen ser diferente al resto


Fuente y fotos: caletahorcon.cl, beefgravy.blogspot.com, Chikclimb, Erwin Thieme, lapollera.cl

Sunday, September 26, 2010

CALETA HORCÓN: MIXTURE OF DREAMS AND REALITY

CALETA HORCÓN: MIXTURE OF DREAMS AND REALITY

It is a place with a gusty past, transformed as a tourist alternative at the present time.


"When you come for the first time to Horcón, you come back. If you come for second time, you stay for life time". These are the words with those that Omar Valdivieso, one of their residents and historian, synthesize the magic that for him and for many people it possesses this attractive place called Caleta Horcón.

It belongs to the Quinta Región, specifically to the commune of Puchuncaví, county of Valparaíso. It is a small town located to 40 kilometers of Viña del Mar and 184 to Santiago's northwest, the capital of Chile. It has a population of three thousand inhabitants; but in the months of summer ascends vertiginously until 20 thousand people.

To this area you can arrive, from Santiago, for the route 68 towards to Viña del Mar, going to Ventanas and taking a road that deviates to the tourist if you go to Maitencillo and Zapallar.

Their inhabitants are simple and very hard-working people, conformed essentially by fishermen's families, dedicated to this activity in a handmade way, and to the commercialization of the products of the sea.

Additionally, there are people dedicated to the administration to the hotels and restaurants. They are accustomed, for generations, to pass big penuries and to go out ahead with very few resources. However, they maintain a happiness of living and energy that surprises particularly to Santiago de Chile people, accustomed to the vortex of the big cities, to the stress and depression.

THE HISTORY OF HORCÓN

The term "Horcón" it derives of "horqueta", a stick formed in the creek from the chapel to the island located in front of the beach, looking like a couple of open arms.

Its origins get lost in the colonial time and beginnings of the Republic. The fisherman and historian, Adolfo Méndez, assures that Caleta Horcón has around 275 years of existence, but that it was not considered as such up to 1936, year in that it obtained its first legal recognition.

Later, in 1967, Eduardo Frei Montalva confirmed to Horcón as part of the commune of Puchuncaví. Their name derives of the mapuche "puchuncahuin" that means "where the parties are plentiful". There is not information that allows to determine the exact origin of this commune. However, one presumes that to the arrival of the spaniards already existed a little village with that name.

According to the anthropologist Ricardo Lachtman, and the historian Benjamin Vicuña Mackenna, during the prehispanic time the town of Puchuncaví was one of the most famous terminals of the "Camino del Inca", path of stone that jointed the central area of Chile with Cuzco, capital of the Incan Empire.

FISHING HANDMADE

Until the sixties, Caleta Horcón was one of the poorest areas in the commune of Puchuncaví. It didn't have basic services, like drinkable water, electricity, education and health. The fishing was completely handmade; they not even had motor boats like now.

For their works, the fishermen went into the sea in their boats. The only terrestrial road that united them with the nearest main highway and the civilization, there was not a paved path neither traffic signal.

This reality remained unalterable up to 1969, when its legal inspection was ratified. Starting from then, the Municipality of Puchuncaví obtained resources for Caleta Horcón that allowed asphalt its streets, to take the water and electricity to the houses, and to guarantee the access from its inhabitants to health and basic education.

A new panorama opened up before the eyes of the "horconinos". Their good fishing was known surroundings and that allowed bigger economic to the families. Also, it began to receive visitors with more frequency in the year, and their magic was admired for the tourists.

However, this whole evolution coincided with the simultaneous arrival of certain characters that changed the life and reputation of Horcón: the hippies and the homosexuals.



HIPPISMO AND HOMOSEXUALITY

The movement "hippies" it was the most characteristic in the years 50 and 60. It proclaimed the peace and the sexual liberation, the rock and the juvenile rebellion to all that settled down. By the years this thought it disarranged, degenerated and it confused the place, being accentuated with the Vietnam's War.

During the sixties, Horcón was a gentle place of vacations for Santiago's richer families and merchants of Calera and Quillota. The chilean youths that followed this movement came from elitist sectors of the chilean society.

One of the reasons why they decided to settle in Horcón, was that their oceanic air was considered the purest, what gave bigger sensation of freedom. It was united a quite welcoming atmosphere that invited to the "free love". The first group of visitors gave to it the magic air of this small town of fishermen.

This situation lasted many years. Omar Valdivieso remembers it with a mixture of nostalgia and shame: "With the movement 'hippie' the drug arrived to Horcón. The 'lolos' of good families came literally to be exploded the weekends and until whole months; this fashion was copied by the young horconinos".

By the time the movement "hippie" it was displaced of Horcón, and the other chilean people. Some of them abandoned the Caleta, while the less ones decided to settle down there and to become artisans.

TESTIMONY

Evelyn is one of those "survivors" of that time. "I arrived here when I was "lola", because I found here a good life alternative. I stayed here for own will, I married and I had my children. For 15 years, with my husband we had this small business where we sell crafts made with our own hands", she declared.

The gay concept in Caleta Horcón was for many years in a tacit secret among its inhabitants. It caused them shame for living.



This strange reputation was at the same time to hippismo, they appeared for the town people that practiced the homosexuality secretly, described then as sexual aberration and psychiatric pathology.

Before the necessity of more freedom and own space, they were arriving in more progressive time. The first one of which one has memory is the deceased Federico Claude, who arrived from Santiago with the purpose of having a good time. He built a mansion, where he housed to their friends and nearer companies, with identical inclinations.

Who lived that time, remember the arrival of a great quantity of homosexuals that they were related with the fishermen, mainly with the youngest. They received fishing tackle, shoes, clothes and foods. Although somebody considered it like prostitution, is clear that none received money cash for this type of "services". The wives, and women, remained in silent.

This reality began to improve in the nineties. Sandra that works as waiter woman in the "Restaurant Santa Clara" relates: "Until 10 years ago drug addicts and homosexuals were powerful. But, five years ago the homosexuals are not coming; although the drug it has remained in the creek."

THE TOURISM

At the moment, Horcón is focused for the tourist that visits the creek during the day, or for the one that decides to remain some short time enjoying the dawns on the sea and to see and the first results of a fishing day.

Who visits this place for the first time, it will meet with an excellent and not very common hospitality, where the traveler is as a friend. There are two reasons: one is important revenue for the community; the other one, it is a pleasant novelty place where the monotony is, many times, "the queen of the days and the nights".

By the time, the tourism has become the second source of revenues for the horconinos. Although the tourism is during the period January-April, its results are not worthless, if it is compared annually with the earnings of fishing that decrease progressively.

Omar Valdivieso shares this point of view. He said that, many years ago, the business should close their doors in winter for few people. If the tourism is developed, it will be revenues of money during the summer, although they are not work sometimes of the year, so they could overcome its economic penuries.

For other horconinos this panorama is not so optimistic neither encourage. Corina Morales, owner of the business "Mariscos don Beño", has that opinion. Daughter of handcuffs and fishermen's mother, all its life has lived in the creek. She said that "a lot of people, a lot of tourist, come mainly in the summer and the long weekends. They do not earn much money because the tourist does not buy almost anything. They prefer to come to walk and to take pictures, instead of buying things to eat".

THE BEACH "CAU CAU"

In language mapuche, Cau Cau means "Gaviota Grande", one of the treasures natural more symbolic of the central coast of Chile is considered. One of the main attractiveness of Horcón constitutes its wide and soft sands, vast beach area, absence of contamination, and it is possible to swim and carry out beach games, protected by sharp hills.


The beach is divided naturally in two parts by some rocks that fall from the cliff to the sea, but they are not impediment to cross it from a side to another. It is so extensive that there are areas of games and other, where you able to take sun without being bothered.

Looking from beach Cau Cau toward the horizon, you can sight the "Isla de los Lobos", famous among the fishermen for their numerous shipwrecks and for the lost human beings. There is who listened people's voices requesting help.

Recently, another attractive in this area, was a dense eucaliptus forest that covered part of one on the way that joined Horcón with the beach. It was so penetrating their aroma that it could be perceived when you arrived to the creek beach.

Nevertheless, for two years ago this marvel of the nature suffered with the progress. The centennial eucaliptus forests were razed by a real estate company. In their place, a vast complex of buildings of departments was built for vacations directed to the high class whose name is "Condominium & Club Beach Cau Cau."

This new view is perceived as threat by some horconinos, because somehow it restricts the free access and transforms the beach Cau Cau in a deprived area of rest. Regarding this, the company says to people that is absolutely false.

FISHING IN HORCÓN

This activity constitutes the first and main form to earn money in Caleta Horcón. Nevertheless, and with regard to previous years, it has registered an irreversible reduction that has been affected the earnings to the fishermen.

Edmundo, fisherman during 68 years, nicknamed affectionately "el loco", it is emphatic when he point out that for some months the products of the fishing have lowered. "Before we earn money, but now one comes out and we return practically with anything. Also, the wolves marine many times eat all our crop or they leave it very bad. We cannot sell in this way".

Omar Valdivieso reinforces this vision when adding that "it cannot be made anything against the marine wolves, because they are protected species. Also, the Corriente del Niño has moved away all the fish of our cost".

On the other hand, Benjamin Hogaz, President of the Union of Fishermen of Horcón, said that fishermen need more training. "We have made the necessary administrations, but nobody has become trained or to correct us what we could be making bad."

In that sense, the union of the fishermen feels that there has not been any change practically among yesterday's fisherman and of today, because they are similar of having deferred that its parents and grandparents in this activity. No government institution has come closer to offer them some help in the bad moments.

THE NUCLEUS OF ARTISANS

One of the imams of the town constitutes, because no tourist can say that it was to Horcón without having admired the works of these teachers of the manual work. They know it and they feel like kind of a receivers and safeguards of the magic of the creek.

This group was conformed in a spontaneous way for some members of the group "hippie" at the end of sixties and others that came from diverse regions of Chile; all of them attracted by the magic of the place.

At the beginning, it remembered with more nostalgia, they felt better than now. They settled to sell their works for all the coastal of the town. They found it a good place, because it was near the hostels and restaurants.

Four years ago, employers of the Puchuncaví Municipality arrived and demanded them bigger regularization to be able to continue operating. In view of it, they were forced to create union and to make comfortable theirs locals at the beach.

This situation has them worried. Magaly, president of the Union of Artisans, relates: "Our sales lowered since we had to come to this local. Also, we should consider fixed expenses that we didn't have when we sold outdoors".

About the almost 20 artisans founders of this union there are only two people. Now it is conform by young people who arrived to Horcón like a life option.

Their biggest anecdotes rotate around the tourists. According to the nationality, for experience, they know how to sell them. They define the French people as the worst buyers and those that more asks for. The Chileans neither buy. The Germans are considered as the best clients, because they do not let the town without buying to the artisans. Regarding the Americans, they say that they are good and demanding at the same time, because they look for the most exotic thing without questioning the price.

LEADERSHIP AND FUTURE

The inhabitants of Caleta Horcón feel alone inside the commune of Puchuncaví. This has been impelled them to try to be self-managed and to solve their problems in an independent way.


The leadership in the town is built in natural and spontaneous form, in any unavoidable moment. The person that works to Horcón in some aspect of community becomes leader.

The future tries the villagers to look at it with optimism. According to Valdivieso, the biggest efforts are concentrated, at the moment, in to develop the tourism and to become to Horcón a great cultural center. It recognizes that it is necessary to advance and they want to do it. It is even spoken of administrations to declare it Historical Patrimony of the Humanity.

All people believe that, carrying out these projects, Caleta Horcón will be able to transcend to all Chile with a bolted magic, but now it looks for the correct direction and not to lose the sense of the reality.

Monday, September 13, 2010

CALETA HORCON

La caleta de Horcones
De cara al mar turmalino y al gavioteo rumoroso que alborota la caleta del mítico y carreteado Horcones. El caserío que emerge pulguiento por la bajada de autos, negocios y veraneantes que hacen turismo en esta playa donde se bambolean volados los botes en la medialuna de arena y los pescadores se pasean en camisetas con signos de la paz. Los viejos habitantes de este medio puerto, medio pueblo, media agua del corazón artesa y su güeviado sobrevivir. Porque aquí se cruzaron los oficios en el proyecto arte-vida de crear un microclima lanudo y rockerón. Una aldea hipposa, sucursal pilila de Woodstock que se financiara independiente, al borde del libre mercado, en la utopía somnolienta del laburo sin patrón, de la pega sin marcar tarjeta, no usar terno ni corbata, vivírsela con lo puesto como uniforme libre de un payaseo laboral.

Claro pues, hermano, en la caleta se vende lo que se puede, desde la pulserita de lapislázuli, pasando por las velas de la purificación, los móviles de Conchitas, hasta las pilchas teñidas con estampado o batik flotando al sol, más una que otra chuchería hindú o japonesa para surtir el stock. Así no más, en este circo de intercambio biográfico, el pescador aprendió de la artesanía, y el artesano alguna noche falto de money para el tinto, se hizo pescador. Como el artista joyero que pasa día y noche puliendo con un trapito la turquesa engarzada en el anillo de plata, pero goza de doble oficio, traficando bajo el mesón la yerba dulce que aplaca con su olor el yodo mohoso del Pacífico.

En Horcones, el reloj habitual es sólo una referencia mecánica de cómo transcurre el calendario en este tiempo floripondio y sin edad. Se sabe que es viernes o sábado, porque de temprano comienza a descolgarse la fiebre veraneante y su consumismo langosta. Y parece que la miniferia de la playa, que recién cuelga sus estandartes psicodélicos bostezando, asume la contradicción de vender y odiar al mismo tiempo la mano cliente que da de comer. Algunos clásicos habitantes de la caleta piensan que para ellos, para la onda, el peor tiempo es enero y febrero, plagado de bañistas con sus bronceadores, tangas y toallas, riendo ociosos, salpicando eufóricos las carcajadas de su descanso banal. Los horconinos añoran marzo, cuando se despide esta fiebre mosquito, y se van cerrando los locales de juegos luminosos, y los puestos de papas fritas apagan sus letreros, y se retiran las pizarras que ofrecen pescado frito con agregado a 1.500, Fanshop a 700 y completo más bebida a 1.000.

Y en esta partida, del último pullman que sube la cuesta repleto de cansados veraneantes, un vaho de serenidad se desprende del mar, arropando con su bruma el ranchal de la caleta, mientras un remanso de olas barre la estela de desperdicios tirados en la costa. Entonces los habitantes de Horcones respiran tres veces y despiden tranquilos el carnaval bullicioso del verano. Algunos vuelven a ocupar sus casas y cabañas arrendadas durante las vacaciones a algún artista o gringo poeta, y luego se preparan a resistir el invierno frío y azul que vendrá luego, con calcetines chilotes, cuando la caleta de Horcones apague la vela salada de su acuario invernal.

Friday, September 3, 2010

Caleta Horcón: Digna de Imitar

Horcón es una caleta que en forma constante genera cuentos que dan resultados, porque son cuentos en que todo un pueblo asume compromiso y acción y ahí están los resultados!!!
He llegado a la Caleta Horcón, su calle principal está atochada de automóviles, y un mar humano se desplaza de un lugar a otro recorriendo su calle principal, sus pasajes. La mirada salta de un lugar a otro, fijándose en cada detalle, en lo alto casas sustentadas en vigas de madera que, a no dudarlo, tienen una vista impresionante.

Al lado sur se encuentra un cerro que conducía a la playa Cau Cau, que según se dice fue la primera playa nudista de nuestro país. Hoy esa playa está casi inaccesible, un condominio de edificios irrumpió en el lugar generando la discordia en el pueblo, en vista de eso la playa de nudista se trasladó al norte de Horcones, un lugar místico, abierto para todo el mundo, solo se deben respetar las normas, no hay restricciones de acceso, es gratis y se puede ingresar como se guste, curiosos recorren el lugar, luego se integran en alma y cuerpo al vivir una libertad indescriptible.

En los años 70 Horcón de ser una caleta silenciosa, hace noticia, los hippies se apoderan de ella y el pueblo toma fuerza y vigor. Los pueblerinos los acogen porque ven en ellos gente buena que solo proclama amor, paz, música y libertad.

Los hippies que se quedaron, más los que han llegado en el tiempo han hecho de Horcón un pueblo pujante, una caleta que irradia un aura especial, indescriptible, que al estar ahí, uno promete mil veces volver.

En su caleta la atracción es indescriptible, una multitud digna e envidiable del mejor payaso o político, mira y observa como los botes ingresan y son sacados del mar tirados por caballos. Niños, jóvenes y adultos gozan de sus playas y practican deportes náuticos.

Horcón, un pueblo digno de imitar, artesanos que han generado diversas empresas que tiene relación con múltiples ámbitos, cuero, madrea, piedra, tejidos, ropas, centros de masajes, comidas, turismo, pesca artesanal, etc. Lo que impresiona es como todo el pueblo, sus habitantes trabajan en forma mancomunada y todos se necesitan y se apoyan entre sí.

Horcón, es noticia en forma permanente en los medios de comunicación nacional como internacional, primero los hippies, luego barcos de grandes tonelajes que se han hundido en sus costas, una virgen que no hace mucho hizo noticia, lágrimas corrían por sus mejillas. Hoy como ayer las playas de nudismo atraen a niños, jóvenes y adultos en donde esa libertad indescriptible se vive y se palpa, la sensación es imposible llevarla al lenguaje escrito, no se percibe racionalmente, para entenderlo hay que vivirlo, y todo comentario que lleve a la sexualización del tema, pierde sentido.

Pienso, medito y reflexiono. Horcón es una caleta que en forma constante genera cuentos y éstos dan resultados, porque son cuentos en que todo un pueblo asume compromiso y acción y ahí están los resultados, una playa que es sólo una playa largísima, ha sido parcelada imaginariamente y diversos nombres han tomado, la Iglesia, la luna, entre otras, las cuales también han sido abordadas por diversos condominios que rodean su cerros y tiene una vista panorámica impresionante, llega a tal punto el adelanto de estos complejos habitacionales que sus ascensores llegan a escasos metros de la arena.

El pueblo, la caleta Horcón, está siendo aprisionado, cercado por el norte y por el sur, lugares cercanos a la playa contrastan con grandes condominios, pero su gente se resiste al cemento y están empeñados en mantener sus tradiciones, con sus restoranes atochados con vistas maravillosas por las que una y otra vez el turista promete volver, otros no prometen se quedan y hacen sus vidas, felices, en tan pintoresca zona.

Thursday, August 12, 2010

Desde Santiago a Horcon

Llegue a Horcon desde Santiago sin pagar ni uno solo peaje:

La ruta es por Lampa-TilTil a Horcon: Ademas sirve para cualquier destino de la costa norte de la región de Valparaíso (Quintero-Maitencillo-Zapallar) la ruta es sin peaje y aceptablemente pavimentada. Desde Santiago se toma el camino de Lampa-Tiltil para empalmar con la Cuesta La Dormida, que lleva directo a Olmué y de ahí a Concón o bien por Valle Alegre; estas 2 ultimas llegan hasta el cruce de Quintero donde luego se sigue camino a Horcón. En el punto más alto de la cuesta se puede ver al mismo tiempo el mar y la cordillera. La ruta es ser mas lenta ( promedio 80 Kms por hora ) pero si lo compara al costo $0 del peaje y un menor consumo de bencina al conducir bajo los 85 Kms/h y finalmente disfrutar y conocer de un bello paisaje, sin congestión.

Caleta Horcon

HORCÓN, UN LUGAR MÁGICO
Horcón se ubica a 44 kilómetros al norte de Viña del Mar y a 163 al noroeste de Santiago. Su amplia vegetación y rocosas costas dan vida a las playas de Las Agatas, La Luna, El Tebo, Los Tebos, El Clarón, Playa Grande y Cau Cau. Estas hermosas costas proyectan con una serenidad que invita a realizar largas caminatas, practicar natación, buceo, pesca e incluso parapente.

Destacamos playa Cau Cau, que en mapuche significa "Gaviota Grande". De finas y blancas arenas que entre bosques de eucaliptos y protegida por escarpados cerros, constituye unas de las más hermosas de toda la costa central de Chile.

Con una población estable de 3 mil habitantes, que en verano alcanzan los 20 mil, este sector tiene como principal característica su tranquilidad y pasividad, la que se ve interrumpida cada fin de semana por los turistas que acuden a comprar mariscos y pescados frescos y visitar su renombrada feria artesanal.

Horcón ha ganado una privilegiada posición en el turismo internacional. Tiene un curioso renombre entre la legión de jóvenes extranjeros que hacen el circuito de América hasta Punta Arenas, los que se detienen en Cusco, Machu Picchu, Arica, Horcón y Cucao, en la isla de Chiloé.

Los Hippies
Este balneario fue mayormente conocido en los años 70 y 80 por su fuerte inmigración de comunidades hippies. En aquellos años era común ver en el sector de El Clarón coloridos campamentos de jóvenes pacifistas, que descubrieron en este sitio la libertad y el amor.

Se dice que la afinidad que hubo entre este movimiento y Horcón, fue la pureza del aire oceánico, que representaría el respiro de libertad. También se comenta de una atracción al entorno que invita al "amor libre". Y otros hablan de un magnetismo difícil de describir... de un lugar mágico.

Hoy, Horcón es tierra de pescadores, artistas y artesanos, de esos que formaron parte del movimiento de la paz y la libertad. A diferencia de esos días, en la actualidad son jefes de familias y parte fundamental de la historia que caracterizó a este balneario.

Aunque es común verlos en menor cantidad, conservan su tradicional trabajo artesanal, el que atesora el espíritu y el simbolismo de toda una generación.

Su Feria Artesanal
Allí se encuentran sólo artículos hechos totalmente a mano por artesanos que residen permanentemente, además de artefactos que provienen de distintas partes de nuestro país y del extranjero.

La artesanía horconina consiste principalmente en artículos de greda, cerámica, conchas y cuero. Ubicada detrás de la residencial Arancibia, es conocida también por ser "picada", sobre todo en artículos de cuero: desde sandalias, mochilas y carteras, hasta portamonedas, fundas y llaveros.

Playas Nudistas
* Pericos: Esta pequeña y misteriosa playa se encuentra cerca de la caleta, pero muy escondida entre muros de rocas. Este sitio es especial para reunir el nudismo y el amable silencio que permite escuchar el mar.

* Luna: Fundada el 30 de Enero de 2000, es otra alternativa para practicar el naturismo. A diferencia de "Pericos", aquí es masiva la visita, incluso en el verano se organizan encuentros internacionales.

Ambas playas están abiertas para todo público, ya que en esta zona es común convivir con este estilo de vida.

El Peso de la Tradición
El 29 de junio de cada año o el primer domingo siguiente (día de San Pedro, patrono de los pescadores), el lugar se viste de fiesta. Los botes se engalanan con guirnaldas y pasean la figura del santo de la caleta.

También hay bailes de adoración que juntan cofradías de varias caletas cercanas y de los pueblos del interior.




Su Significado
Existen dos teorías que le darían el nombre a este lugar. La primera señala que deriva de la horqueta de palo que se forma desde la capilla hacia la isla ubicada frente a la playa, semejando un par de brazos abiertos.

La segunda, tiene relación a la forma de U que tiene las rocas de su caleta.

Saturday, May 16, 2009

ARRIENDO EN HORCON

Horcon Arriendo DepartamentosEspectacular ubicacion,comodidad,Los departamentos están acondicionados para un máximo de 6 personas.Constan de una habitación en suite con cama matrimonial y baño completo con salida a la terraza. La segunda habitación tiene dos camarotes (literas) equivalentes a 4 camas de una plaza con baño independiente.El living comedor cuenta con TVcable, reproductor de DVD, radio CD,cocina americana completamente equipada, terraza con vista al mar, parrilla asadera a gas, estacionamiento privado,a menos de 5 minutos de los restaurantes y playas del lugar.WI-FI INTERNET disponible,incluido en el precio.Si desea hacer una reserva sólo debe llamar a nuestros teléfonos:Red fija (32) 279 4961 en Horcón, o al celular (09) 9-875 9518. También nos puede escribir al correo electrónico danzadelsol@msn.com TarifasTemporada alta: desde el 15 de diciembre hasta el 15 de marzo $40.000.Temporada baja: desde el 16 de marzo hasta el 14 de diciembre $30.000.Para mas informacion visite nuestra pagina web www.danzadelsol.cl Check in 1:00 pm Check Out 12:00 pm Para concretar una reserva se solicita el 50% del total